
Hoy el pádel se juega en más de 150 países y reúne a unos 35 millones de aficionados, según los datos más recientes de la Federación Internacional de Pádel. Hace apenas cinco décadas era, literalmente, un invento de patio trasero: una cancha improvisada en el jardín de una casa particular en Acapulco. Entre esos dos puntos hay un recorrido geográfico bastante concreto, con nombres, fechas y países de por medio, más que una tendencia abstracta.
De un jardín en Acapulco a Marbella: el origen accidental de un deporte
En 1969, el empresario mexicano Enrique Corcuera quiso instalar una pista de tenis en su casa de Acapulco, pero el terreno no daba para las medidas reglamentarias. Cerró el espacio con paredes, bajó la red y usó palas en lugar de raquetas encordadas. Así nació una cancha de 10 por 20 metros que, con pequeños ajustes, sigue siendo el estándar del pádel actual. Las primeras reglas fueron un préstamo a partes iguales del tenis y del squash: menos una idea genial que una solución de urgencia a un problema de espacio.
El siguiente salto llegó casi por casualidad. El aristócrata español Alfonso de Hohenlohe probó el juego durante una visita a Acapulco y quedó tan convencido que, en 1974, construyó las primeras pistas oficiales en Marbella. Un año después, el empresario argentino Julio Menditegui lo llevó a Buenos Aires. En menos de una década, un invento de jardín había cruzado dos océanos y echado raíces en tres países de tres continentes, sin que nadie lo hubiera planeado así.
El circuito profesional y el salto a nuevos continentes
Ese primer triángulo entre México, España y Argentina fue solo el punto de partida. Del jardín se pasó al club de barrio, del club a la federación nacional y, ya en este siglo, a un circuito profesional que cada temporada añade sedes en países donde el pádel casi no existía unos años antes. El calendario 2025 de Premier Padel, por ejemplo, incluyó el debut de Estados Unidos con una parada en Miami, la apertura de temporada en Riad (Arabia Saudí) y nuevas fechas en Alemania y en Cancún, esta última en la Rafa Nadal Academy. No todo ha sido sumar: la prueba sueca del calendario se quedó fuera de la edición 2025, prueba de que el mapa también se reordena, no solo crece.
A medida que el calendario internacional se multiplica, también lo hace el número de aficionados que sigue cada torneo desde casa, país tras país. Y ese seguimiento suele terminar en curiosidad por el lado competitivo del juego: hoy es sencillo encontrar guías completas sobre las apuestas de pádel en Casas de Apuestas Online, pensadas para quienes disfrutan del circuito profesional como un espectáculo más dentro del calendario deportivo internacional.
Dónde está creciendo más rápido: el nuevo mapa del pádel
El World Padel Report 2025 de la Federación Internacional de Pádel confirma que el crecimiento no se ha frenado: más de 77.000 pistas en todo el mundo, un aumento del 24 % en el número de clubes en apenas año y medio, y 87 federaciones nacionales afiliadas, cifra que la propia FIP espera superar los 100 en los próximos años. Europa sigue concentrando dos de cada tres pistas del planeta, pero el crecimiento más rápido ahora se ve en sitios donde el pádel era casi un desconocido hace una década, como Oriente Medio, Norteamérica y el sur de África. Un dato que llama la atención: la participación femenina ronda ya el 40 % del total de jugadores, de las cifras más altas entre los deportes de raqueta.
Quien alguna vez haya jugado a identificar las capitales del mundo sabe lo rápido que cambia el mapa de lo que resulta familiar: hace apenas unos años, situar a Arabia Saudí o a Alemania como sede de un torneo profesional de pádel habría sonado a error de geografía. Hoy son parte habitual del calendario, y todo indica que la lista seguirá moviéndose.
Un deporte que ya no cabe en un solo continente
Del jardín de una casa en Acapulco a un calendario que recorre cinco continentes han pasado poco más de cincuenta años. Ni Corcuera, ni Hohenlohe, ni Menditegui podían imaginar, cuando improvisaban las primeras canchas, que estarían fundando algo que un día tendría torneos en Riad o en Miami. El pádel ya hizo ese recorrido. Lo que queda por ver es qué país, todavía impensado, será noticia dentro de un año por acoger su primer torneo profesional.